|
Al final del día(Om jag vander mig om - Suecia / 2003 – 108 min) Dirección: Bjorn Runge Intérpretes: Pernilla August, Jakob Eklund, Marie Richardson, Peter Andersson, Ann Petrén
Un cuento moral
|
|||||||||||||||
|
|
Pocas oportunidades tiene el espectador argentino de apreciar un film sueco reciente. Esta es una de ellas. Se estrena en nuestro país Al final del día (Om jag vander mig om, 2003), también conocida como Daybreak, tal su titulo internacional en inglés. Esta película dirigida por Björn Runge participó en la competencia por el Oso de Oro en el festival internacional de Berlín del año 2004. Al final del día narra tres historias en forma paralela. Una de ellas se centra en los conflictos psicológicos que arrastra una mujer de mediana edad, Anita (Ann Petrén), que lleva tres años de divorciada. Responsabilizando a su ex esposo por todos sus pesares, el cual la abandonó por una mujer más joven, Anita decide visitar a su antigua pareja para pedirle explicaciones, ayudada por una picana de mano. Por otro lado, tenemos la historia de Rickard (Jakob Eklund), medico que suma una frustración tras otra: no le dan en la clínica el cargo por él deseado, su amante es la mujer de su mejor amigo y le dice que está embarazada; y para colmo tiene una cena ineludible en la que estarán presentes toda su familia, su amante y el esposo de ésta. La historia restante da cuenta del trabajo en el que se ve inmerso Anders (Magnus Krepper), un albañil que también descuida a su familia y que debido a necesidades financieras, acepta un extraño encargo por parte de una pareja mayor un tanto enajenada: cerrar con ladrillos todas las ventanas y puertas de la casa en la que viven. La abundancia de golpes bajos no le hacen bien al film, el cual termina rozando la caricatura en su intento de ser un retrato de las crisis y conflictos que subyacen a la mediana edad. Divorcios, abandonos, descuidos, negligencias, engaños, mentiras, etc. se cruzan bruscamente con miedos, celos, paranoias, fobias y reacciones violentas. Como ocurre en las películas del norteamericano Robert Altman o del mejicano Alejandro González Iñárritu, el final se convierte en el obligado nudo enlazador de los distintos relatos, uniéndolos en un instante fugaz que supuestamente justifica la narración fragmentada. Sin alcanzar los muy buenos niveles de aquellos films, aquí la estructuración de las historias y el desarrollo de los personajes no llegan a ser todo lo bueno que podrían haber sido. La película se queda en esbozos parciales de los seres que retrata, no logrando convencer en su pretensión de obra orquestal o film mosaico, a pesar de la buena labor del elenco en su conjunto. El principal problema de Al final del día es que busca abarcar mucho, demasiado desde el punto de vista temático, con pocos recursos. Los cuales, a su vez, no están del todo bien utilizados. La pereza narrativa que se asoma por momentos y la chatura general del discurso, orientado hacia la defensa de la familia tradicional, son responsabilidad del director/ guionista Runge, un tipo que parece filmar en piloto automático este dramón moral interesante pero no imprescindible. Una pena, sobre todo viniendo de una cinematografía no muy difundida como la sueca. Lástima que Bergman ya no es el de antes... Emiliano Fernández El staff completo opinó:
|