El valor del otro

 

Mi mejor amigo

(Mon meilleur ami - Francia / 2006 - 94min)

Dirección: Patrice Leconte

Intérpretes: Daniel Auteuil, Dany Boon, Julie Gayet, Julie Durand, Henri Garcin y Jacques Mathou

Fecha de estreno: 03-01-2008

 

Película despareja, pero de propuesta más que interesante por su poder de identificación: la soledad por olvidarse de vivir. Parecería decirnos, como John Lennon, que la vida es eso que pasa mientras estamos ocupados haciendo otras cosas;  olvidar el cultivo y el interés por la amistad (interés desinteresado, claro está) es una de ellas.

Extraña mezcla de mal telefilm holllywoodense con una inteligente comedia francesa (las brillantes actuaciones de Daniel Auteuil y Dany Boon corresponden a esta última), Mi mejor amigo logra su mejor momento en el extenso pero significativo clímax, donde el lugar común de llevar a un personaje a una situación límite queda exento de todo romanticismo heroico. Patrice Leconte, director y guionista de este filme, parecería haber buscado adrede situaciones obvias, estereotipadas y previsibles (que, por esas causas,  dan lentitud al relato) en contraste con otras que son brillantes, agudas e inteligentes; que compensan las anteriores y logran que la trama fluya.

Es en la secuencia de presentación donde podría estar la clave del crédito que los espectadores le darían: el tema de la dificultad de hacer amigos y sostenerlos, de deponer las conveniencias personales en favor de registrar al otro, es un asunto que concierne a la humanidad, pero parecería ser más evidente en ciertas ciudades, como París (donde transcurre la película), en las que por causas que no nos atrevemos a tratar aquí, muchas personas han preferido replegarse sobre sí mismas y su trabajo, en vez de cultivar las relaciones de amistad. Ver al personaje que interpreta Daniel Auteuil que, de pronto, bordeando los sesenta toma conciencia que ha naturalizado a través de los años sacar provecho de los demás y se encuentra sin nadie que se considere su amigo, produce una inevitable revisión personal durante la proyección

Por eso la dificultad del espectador de sustraerse a la fuerza de ese contenido, lo que lo haría "olvidar" los pasos en falso de Mi mejor amigo.

Luis Pietragalla