El hombre que sabía demasiado - Entrevista a Sergio Wolf

Su reciente nombramiento como Director Artístico del BAFICI nos abrió las puertas de Sergio Wolf una vez más y le preguntamos de todo acerca de su nuevo cargo. Nos habló de sus proyecciones sobre la muestra, su legado y el futuro inminente de uno de los festivales más prestigiosos de la actualidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

A lo largo de estas nueve ediciones del BAFICI podría decirse que transitaste el festival de un extremo a otro: fuiste jurado de FIPRESI, el film que co-dirigiste junto a Lorena Muñoz Yo no sé qué me han hecho tus ojos compitió en la sección argentina, participaste del guión de Extranjera estrenada en la última edición, además de formar parte del grupo de programadores durante los últimos tres años. Ahora, visto a la distancia ¿habías evaluado la chance de alguna vez ser Director Artístico de un festival de cine con estas características?

Uno siempre imagina cómo sería vivir ciertas situaciones, desde cómo sería ganar un premio con una película que hace o un guión que escribe, o si un libro que publica va a gustar. Lo cierto es que los programadores de un festival están muy ligados a la dirección, al menos en un festival como el BAFICI, o con otros de su estilo, donde las decisiones son muy colegiadas y se discute mucho y sobre muchas áreas.

Pese a dejar bien claros los motivos de su renuncia a la Dirección, sin dudas la desvinculación de Fernando Martín Peña sumó un manto de dudas y versiones encontradas sobre la continuidad del BAFICI ¿pensaste en tu fuero interno que el festival había cumplido su ciclo de vida?

En mi caso particular, nunca pensé que el BAFICI pudiera dejar de hacerse. Creo que todos son muy concientes de lo exitoso y prestigioso que es, y por eso jamás se me cruzó esa idea. Creo y creí siempre que ese peso que el festival tiene y que es estético, político y estratégico dentro del mapa del cine argentino, le da una protección que hace que haya podido sobrevivir a tantos cimbronazos y cambios en la dirección. Ojalá sea posible continuar la línea de trabajo que tuvo en sus nueve ediciones anteriores y que pueda lograr una institucionalidad que lo aleje definitivamente de esos cambios traumáticos.  

Resulta paradójico que el término "Independiente" se piense sólo en cuanto a las propuestas artísticas y no como un concepto más amplio que incluya a los gobiernos, para no ser siempre moneda de cambio de la coyuntura política ¿Qué nos podés decir al respecto de la autarquía del festival? ¿Alcanza con una Ley o es necesario un cambio más profundo?

No soy un experto en leyes pero sé que es imprescindible esa autarquía. Por ahora, empecé a buscar información sobre cómo funcionan los festivales importantes e independientes, para poder cotejar y ver el mejor modo de lograr esa independencia. Hay cuestiones muy específicas y difíciles de resolver: cómo logra la autonomía con autarquía económica, cómo se conforma el "board" que supervise y eventualmente pueda ser convocado para ciertas decisiones, por mencionar sólo algunas. Una vez que esté la información indispensable será momento de ver cómo se va redactando el proyecto. El ministro de cultura se comprometió públicamente a darle impulso a esta iniciativa.

¿Cómo será el vínculo del INCAA con el BAFICI más allá del financiamiento? ¿Qué sectores de la cultura y del cine, según tu opinión, no han sido lo suficientemente receptivos o abiertos con el BAFICI y sus políticas?

Sería deseable que el INCAA diera más colaboración al BAFICI, y no sólo en términos económicos. Pero también es cierto que el festival de cine internacional oficial es el de Mar del Plata. El BAFICI es un festival con un perfil muy específico, mientras que el INCAA debe ocuparse de todos "los cines" que se hacen en Argentina. No se puede exigir que estén de acuerdo con el perfil del BAFICI, aunque es claro que siempre fue un espacio que produjo ideas sobre cómo producir o difundir el cine que tuvieron una incidencia fundamental sobre ciertos cambios que ocurrieron en el cine argentino. 

Desde tu experiencia como programador del festival supongo que es muy difícil fijar un criterio de selección sin que prevalezca el aspecto subjetivo. Seguro no existe un criterio unificador pero ¿Cuáles se imponen a la hora de elegir una muestra tan amplia y diversa? ¿Qué propuestas cinematográficas, de acuerdo a tu sensación como crítico, aún no se han podido expandir en el BAFICI? ¿Van a programarse nuevas secciones este año?

Los programadores no piensan todos igual y al mismo tiempo, al menos en el BAFICI, no están centrados en secciones específicas. Todos seleccionamos películas para distintas secciones o zonas del festival. La diversidad de cine que ofrece la muestra es una de sus grandes fortalezas y el criterio tiene que ver con promover las formas más originales de pensar y hacer cine, y aquellas que piensan el cine como algo que está adelante, algo que se debe redescubrir y redefinir todo el tiempo.

Todavía es prematuro para hablar de secciones nuevas, porque las secciones aparecen a partir de las películas que se van seleccionando. Y cuando se trabaja al revés, es decir, cuando primero se piensan las secciones y después se las completa, es cuando surgen los festivales con peor programación. No sé qué zonas no se pudieron expandir. Por ejemplo, el cine de animación nunca había tenido tanta importancia hasta que Peña estuvo en la dirección artística.

En la conferencia de prensa el día del anuncio hiciste referencia a la idea de onda expansiva post BAFICI ¿es vital para que esto se concrete el trabajo complementario con distribuidores y exhibidores? ¿Habrá algún acercamiento con el canal oficial y con el de la ciudad para difundir alguna película? ¿Se está pensando en alguna alternativa de videoteca para tener acceso al material después del festival?

No está previsto inicialmente que haya intentos de dar películas del BAFICI en el canal oficial (que responde a la órbita nacional) ni en el de la ciudad. Más bien, está la idea de que algunas de estas películas se puedan volver a ver durante el año en muestras. Pero eso implica otros montos de dinero a convenir con los productores y directores, y por eso implica mucho cuidado. Lo de la videoteca es muy complejo porque el BAFICI no tiene los derechos para hacer circular el material privadamente. Siempre estuvo, por otro lado, la idea de acercar ciertos materiales a distribuidores locales para tentarlos a que se animen con algunas de las películas que elegíamos, pero hasta ahora no pudimos encontrar un modo eficaz de interesarlos.

Hay una ecuación poco feliz con la que me imagino tuviste que familiarizarte: mayor calidad mayor costo ¿Cómo se puede equiparar esta realidad desde tu nuevo rol?

El BAFICI no es un festival caro. Si se compara con los presupuestos de otros festivales internacionales con el nivel de programación e invitados, es casi absurdo. Hay mucho trabajo para que esa ecuación no sea así. Es obvio que si el BAFICI tuviera más presupuesto se podrían pagar más pasajes aéreos y tener más invitados de renombre, pero eso no es lo fundamental del festival. Desde que yo estoy en el área de programación, fue muy raro que no se haya hecho una retrospectiva por el costo.

Uno de los emblemas y razones de ser del BAFICI obedece al estrecho vínculo con el cine argentino independiente, como una ventana hacia afuera y un fuerte impulso hacia adentro ¿Qué expectativas tenés para este año tanto dentro del festival como fuera de este espacio?

El BAFICI siempre fue una plataforma de lanzamiento: de nuevos directores y nuevas propuestas. Y aunque todavía no tenemos todas las piezas del cine argentino, puedo adelantar que hay películas excelentes. Será un muy buen año de ficciones argentinas, así como otros años hubo un predominio de los documentales. El problema de lo que luego ocurre con las películas argentinas localmente, excede mucho las posibilidades del festival porque interviene la promoción, la competencia con otras películas de gran poder de convocatoria, las propias características de las películas.  

Desde este sitio de crítica cinematográfica tuvimos la suerte de decir presente las últimas ediciones y me quedó la sensación de que el festival saldó su deuda con la cinefilia pero todavía no lo hizo con el público en general, con el sigue habiendo cierta brecha o distancia ¿Vos compartís esta apreciación? ¿Qué posibilidad existe de unir lo independiente con lo masivo?

No estoy de acuerdo. El BAFICI es un festival popular, con salas llenas y gente que cada año entiende más claramente que hay distintos públicos e intereses. La idea de que hay "un" público al que hay que seducir no es una buena consejera para programar películas en un festival. En una pregunta anterior, me preguntabas acerca de la gran diversidad que el BAFICI tiene. Es difícil pensar que el espectador de cine masivo regular (entendido en términos generales) se va a interesar por una ópera prima hecha en digital... Hay una idea equivocada y populista en pensar que "puede ser más masivo" manteniendo la programación. No es cierto que en otros festivales importantes del mundo las películas más experimentales o arriesgadas estéticamente son vistas a sala llena.  

A raíz de tu vasta experiencia en la cobertura de festivales internacionales ¿Qué distingue al BAFICI del resto y qué le falta para seguir creciendo? 

El BAFICI es un festival bastante único porque concentra mucho público con una programación muy selectiva, con un peso crítico fuerte y al mismo tiempo porque genera el afán de ver muchas películas. Los críticos, los espectadores y los directores ven mucho cine, lo cual no ocurre en todos los festivales. La queja unánime de todos es que no pueden ver todo lo que quisieran y eso es un elogio y una definición del perfil del festival. 

Por último, no sin antes agradecerte la buena predisposición para contestar estas preguntas y desearte una gestión exitosa, no quería dejar pasar la importancia de la continuidad. Aunque es de público conocimiento tu respeto intelectual y amistad con el Director saliente Fernando Martín Peña ¿Qué te llevás como aprendizaje a lo largo de su gestión y en qué lineamientos vas a intentar innovar?

Creo que la gestión de Peña fue excelente. Y lo que digo no tiene que ver con la amistad o el respeto intelectual, sino con logros específicos e identificables. Logró un mayor acercamiento de sectores del cine argentino que no se sentían representados, estableció reglas más claras respecto de lo que podía pertenecer al BAFICI o no y justificando por qué, incluyó el cine de animación poniéndolo en igualdad de condiciones con los otros géneros, creó la sección de "Rescates" que permite ver películas que nunca se vieron o que muchos cinéfilos siempre quisieron ver, amplió el campo cinematográfico hacia tendencias o perspectivas diferentes cuando antes había una mayor uniformidad de perspectiva. Pero sobre todo, creo que afianzó mucho el sentido de grupo, la idea de que un festival no lo hace una persona sino un grupo de personas con un objetivo claro y común en las que potenciar sus mayores cualidades. Esa unión es la que permitió que a pesar de su renuncia, la mayoría decidiera continuar. 

por Pablo E. Arahuete