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La corrupción policial es mugre estructural
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Reyes de la calle (Street Kinas – EEUU / 2008 – 108min) Dirección: David Ayer Intérpretes: Keanu Reeves, Forest Whitaker, Hugh Laurie, Chris Evans, Jay Mohr y Cedric the Entertainer Fecha de estreno: 24-04-2008
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El
detective Tom Ludlow (Keanu Reeves) es el encargado excluyente de hacer
el “trabajo sucio” en una unidad especial de la policía de Los Ángeles
destinada a la investigación de los delitos relacionados con el
narcotráfico. Después de finiquitar a tres coreanos, descubre a través
de chismes que su antiguo compañero Terrence Washington (Terry Crews)
está hablando sobre sus turbias maniobras con la gente de asuntos
internos y principalmente con el insistente capitán James Biggs (Hugh
Laurie). Todo se complica mal cuando un buen día Ludlow sigue a
Washington hasta un mini-mercado con la decidida intención de molerlo a
golpes. De repente aparecen dos hombres con ametralladoras que
acribillan al “denunciante estrella” del momento. Ayudado por las
estratagemas de su poderoso jefe, el capitán Jack Wander (Forest
Whitaker), logra escapar del problema aunque no por mucho tiempo... Reyes de la calle (Street Kings, 2008) es una agradable sorpresa dentro del panorama contemporáneo. Estamos ante un thriller austero que mantiene el interés y la tensión. El realizador David Ayer posee algo de experiencia en policiales, lo que se nota en el correcto desarrollo narrativo y la interesante construcción de las escenas de acción (claramente estas últimas retoman el lenguaje crudo y visceral de aquellos clásicos imborrables de los ’70). Pero el que se lleva todas las palmas todas no es otro que James Ellroy, aquí aportando no sólo la historia sino también el mismo guión. Este verdadero experto en el género vuelve a demostrar su profesionalidad y en el trayecto nos regala otro relato certero sobre agentes iracundos que su mueven en un contexto de corrupción y venganzas cruzadas. La cara más oscura de la fuerza pública reaparece con violencia y desparrama pesimismo crepuscular... Al igual que en Los Ángeles al desnudo (L.A. Confidential, 1997) o La Dalia Negra (The Black Dahlia, 2006), aquí sentimos la impronta del novelista en personajes ambivalentes, situaciones complejas y diálogos espléndidos, en muchas ocasiones tan imaginativos como hilarantes. Bien se puede afirmar que todo el film destila ferocidad, aunque por supuesto contenida en función de la presencia del protagonista involucrado. Este es el típico proyecto que actores como Keanu Reeves aceptan sólo para sacarse de encima por un ratito el “gran peso” de esteralizar continuamente mega tanques hollywoodenses. Es un “¡miren que yo también puedo hacer de un malo tirando a más o menos malo!”. De todas formas hay que aceptarlo: Reeves, más conocido como “Neo”, cumple en lo suyo y hasta por momentos nos hace olvidar que nunca se caracterizó por ser un intérprete talentoso y/o histriónico... Ahora bien, la película es bastante previsible en cuanto a su devenir central. Cualquier espectador conocedor del género sabrá desde el inicio quién traiciona a quién y cómo seguirá el derrotero de Tom. Aún así nos topamos con alguna que otra sorpresa y la ejecución general es mucho más que digna. Otro punto a favor es que no se abusa del slang de los suburbios, como lamentablemente suele ocurrir en muchas propuestas de este estilo. Forest Whitaker se come gran parte del film con un personaje implacable, haciendo que el buen desempeño del resto del elenco quede un poco en segundo plano (Hugh “Dr. House” Laurie también consigue sobresalir). Reyes de la calle no será una maravilla pero atrapa con facilidad y se constituye en una bienvenida rareza: un policial duro, amargo y en extremo eficaz. Parece que la mugre ya no se lava ni siquiera dentro del departamento... Emiliano Fernández
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